La
Tortuga Marina (Cheloniidae): es increíble ver a este
gracioso animal mientras buceas. La tortuga marina verde del Pacífico
es la única tortuga marina residente de las Galápagos,
y desova entre los meses de diciembre a junio. Durante estos meses
es posible enrolarse como voluntario en el Centro de Investigación
Charles Darwin para trabajar contando los nidos y marcando los huevos
–una excelente manera de vivir una experiencia práctica
en las islas.
Iguanas Marina (Iguanidae): Te aseguramos que te toparás
con estas criaturas tan pronto como llegues a las Galápagos.
Este es el único lagarto en el mundo que vive en el océano,
y tres de las especies que verás en las islas son endémicas.
Verlas durante el apareamiento es grandioso, pues su piel negra se
vuelve rojo brillante cuando las iguanas quieren atraer a los machos.
Iguanas
de Tierra (Iguanidae): También endémicas de las
islas, estas coloridas criaturas son igualmente espectaculares. A las
iguanas de tierra les encanta el cactus espinoso, y se paran sobre sus
patas traseras para alcanzar la flor. Tienen una lengua áspera
y resistente, por lo que no necesitan sacar las espinas al cactus antes
de comerlo.
Lagartos
de la Lava (Iguanidae): No tan brillantes, pero igual de interesantes,
estos lagartos endémicos se encuentran prácticamente por
todas partes en las islas. Algunas veces pueden estar salpicadas de
anaranjados o rojos decorando su mandíbula, y parece que hicieran
flexiones cuando tratan de cortejar a una hembra. Existen siete especies
en las islas.
Es imposible
dejar las islas sin haberse convertido en un observador de aves. Las
islas Galápagos son famosas por la gran cantidad de aves y su
evolución
El
Cormoran(Phalacrocoracidae): Aquí encontrarás el
único cormorán en el mundo que no vuela. A través
de los años evolucionó convirtiéndose en un gran
nadador y perdiendo su capacidad para volar. Podrás ver esta
ave en el lado oeste de Isabela, el tiempo y el viaje valdrán
la pena cuando veas a este sorprendente torpedo en el agua.
Pingüinos
(Spheniscidae): Este es el único pingüino de las
aguas ecuatoriales (aguas cálidas), y también el que habita
más al Norte, ya que el resto se encuentran en el hemisferio
Sur. Las mayores concentraciones de pingüinos se encuentran en
las islas Isabela y Fernandina, pero si tienes suerte podrías
alcanzar a ver una colonia pequeña en Bartolomé.
Albatros
de las Galapagos (Diamedeidae): éste es un residente de
las Galápagos; si vienes a las islas entre abril y diciembre
lo podrás ver en Santa Cruz. Es absolutamente gracioso en el
aire, y puede estar en el mar durante meses e incluso años sin
tocar tierra. Pero su manera de despegar y aterrizar resulta cómica,
pues los pájaros se forman en una línea como aviones en
el aeropuerto esperando indicaciones de la torre de control. El cortejo
de estas aves también es único; vale la pena viajar a
las Galápagos en octubre, cuando esto generalmente ocurre.
Piqueros
(Sulidae): de patas azules, de paras rojas y enmascarados, los piqueros
se encuentran en la mayoría de las islas del archipiélago,
siendo los de patas azules y los enmascarados los más comunes.
Estos increíbles buzos se sumergen a profundidades de 8 metros
para atrapar sus presas. Uno de nuestros recuerdos favoritos de las
Galápagos sucedió mientras buceábamos con esnórkel,
cuando un piquero se sumergió en el agua a menos de tres metros
de nosotros para atrapar un pez. Son coloridos, interesantes y divertidos
de observar (especialmente durante el cortejo).
Las
Fragatas (Fregatidae): A estos sinvergüenzas no les gusta
mucho pescar, mejor prefieren distraer a los piqueros y otras aves para
robarse su caza. Durante el cortejo resultan aún más espectaculares:
el macho infla una capa de piel roja debajo del pico y parece un gran
globo rojo con impresionante colorido.
Los
famosos pinzones (Fringillidae): Qué sería de las
Galápagos sin los pinzones de Darwin? Mantén los ojos
abiertos, pues se encuentran por todas partes y hasta pueden comer directamente
de tu mano. Existen 13 especies endémicas, diferenciadas por
su tamaño y la forma del pico. Una actividad divertida es tratar
de distinguirlos e identificarlos ¡pero no es fácil!
Otras
aves que se pueden mirar son los papamoscas, las golondrinas, las gaviotas,
las golondrinas de mar, los ostreros, los halcones, los flamingos, los
pelícanos, las garzas, otras aves tropicales...
Para
los observadores de aves más dedicados, recomendamos The Collins
Field Guide to the Birds of the Galápagos (Guía de Campo
Collins de las aves de las Galápagos) escrita por Michael Harris
et al., o A Guide to the Birds of the Galápagos Islands (Guía
de las Aves de las Islas Galápagos) de Castro y Antonia Phillips.
Mamiferos
Entre los mamíferos de las islas Galápagos se cuentan
dos especies de murciélago, dos especies endémicas de
ratas, y sus mamíferos más famosos: el león marino
y la foca de pelo de las Galápagos. No te cansarás nunca
de ver estas juguetonas y hermosas criaturas nadando en el agua y balanceándose
sobre la tierra. Pero asegúrate de no tocar a las crías,
ya que las madres los reconocen por el olor, y el bronceador, el desodorante
o los olores humanos pueden camuflar la esencia y dejar a las criaturas
sin la protección de su madre.
Bajo el mar hay un rico mundo con peces tropicales, corales, tiburones,
anguilas, rayas, delfines y más.
No olvides traer una cámara
resistente al agua para que puedas fotografiar la sensacional vida submarina
de las Galápagos.